Por: Erick Tijerino

Justo cuando creí que ya nos habíamos ajustado a la rutina aquí en la estación, cayeron quince centímetros de nieve durante la noche. John el comandante al ver la caída de nieve en la noche nos puso en estado de alerta ya que debido a la condición del camino se nos sería imposible el salir del desierto y llegar al poblado más cercano. En ese momento estábamos realmente aislados del resto del mundo, ninguno de nosotros estábamos preocupados porque tenemos suficiente comida y agua para más de una semana, mi preocupación más grande era la cantidad de gas propano en el tanque. Desde el inicio de nuestra misión informamos a control de la necesidad de más gas pero coordinar una recarga fue un reto debido a que este sitio es tan remoto. Al informar a control sobre la nevada se pusieron en contacto con la compañía proveedora de gas y sin que nos diéramos cuenta vinieron a abastecernos en la madrugada luego que se detuvo la nevada. Fue un alivio salir a revisar los tanques esta mañana y ver el tanque de gas lleno ya que pasamos la noche en un régimen de conservación disminuyendo el uso de la calefacción. Este tipo de situación nos recordó que nuestra sobrevivencia depende de los sistemas de soporte del hábitat.

Al salir de mi barraca en la mañana note la increíble cantidad de luz proveniente de las ventanas. Todo el rededor estaba cubierto en nieve, un paisaje que yo nunca había visto. Las colinas y planicies del desierto cubiertas en nieve me hicieron pensar que tenía que salir en mi Tauntaun a buscar los AT-ATs del imperio. Pero en realidad tuve que salir en el frio a verificar la cantidad de combustible y agua en nuestros tanques exteriores. El hábitat estaba completamente cubierto de hielo, un trozo de hielo cayó enfrente de mí al abrir la compuerta externa de la escotilla de ingeniería. Luego de verificar que todo estaba en orden regrese al hábitat a cocinar el desayuno, huevos con champiñones y tocino. Ya que no pudimos salir nos dedicamos a organizar nuestros reportes, fotografías y April empezó a procesar las muestras que recolectamos en los primeros tres EVAs.

Decidí enviar a nuestro vehículo radio controlado (rover) “Max” a realizar una inspección en el exterior.
Lanze el rover desde la escotilla de ingeniería, no estábamos seguros de cómo se iba a desempeñar en la nieve asi que realice unas pruebas de funcionamiento cerca de la escotilla. El rover se movió libremente sobre la nieve sin problemas así que continué a realizar la inspección. Las imagines tomadas por el rover revelaron acumulación de hielo y nieve en el techo del hábitat. Más tarde veríamos grandes cantidades de nieve caer desde el techo a través de las ventanas. A la mitad de la inspección el rover dejo de moverse, se mantuvo la transición de video y el control de la posición de la cámara pero sin la capacidad de regresar al hábitat. Luego de informar al comandante Derek y yo nos preparamos a realizar un EVA de rescate. Tengo que admitir que fue me emocionó la idea de salir a la nieve usando nuestros trajes espaciales. Recuperar el rover en una situación normal tomaría menos de cinco minutos, pero en condiciones donde se depende de un sistema de soporte para mantenernos aislados del ambiente hostil de Marte este tipo de actividades toma tiempo y preparación.

Veinte minutos después, abrimos la compuerta exterior de la escotilla principal. Rápidamente localizamos el rover nos dirigimos a ver cuál fue el problema. El rover estaba parado en una superficie plana, lo cual me sorprendió porque en un principio creí que había atascado el rover sobre una piedra. Tome fotos alrededor del rover para enviar al equipo de ingeniería en tierra para completar el análisis de la situación. Haciendo provecho de estar afuera con nuestros trajes, terminamos la inspección del exterior del hábitat y luego realizamos una inspección del observatorio. Notamos una capa gruesa de hielo en el domo y a un costado del observatorio. Derek limpio el hielo que cubría la bandera americana en el observatorio. Informe en la radio de la condición del observatorio y procedimos a recuperar el rover marcando el final de nuestro EVA.
Pronto llego el tiempo del almuerzo, el tiempo pasa tan rápido aquí, no hay momento cuando no estamos ocupados. Luego de la comida me informe al equipo que construyo el rover en la Universidad del Norte de California, determinamos que la falla se debió posiblemente al efecto en las baterías de las bajas temperaturas en el exterior del hábitat. He pedido autorización de hacer una prueba de las baterias a baja temperatura, esto será útil para determinar las condiciones en las cuales el rover puede ser utilizado efectivamente. El sol empezó a ponerse en el horizonte y Diane decidió empezar su trabajo en el observatorio, yo me ofrecí a ayudarla ya que me preocupaba la gruesa capa de hielo solo el domo del observatorio.

Salimos al observatorio y limpie el hielo en la periferia del domo, note una capa gruesa de hielo en el receptáculo de la puerta del domo. Dirigí a Diane en la apertura de la compuerta en un movimiento oscilatorio para desprender el hielo poco a poco, luego de unos minutos logramos limpiar todo el hielo y el domo opero sin ningún problema. El telescopio pequeño que se utiliza para encontrar objetos en el cielo necesitaba ser alineado así que decidimos apuntar el telescopio principal a la luna, Diane utilizo el control electrónico para mover el telescopio.

Finalmente Diane encontró la luna, lo cual fue un reto ya que debido a su gran magnificación el telescopio principal tiene un campo de vision muy limitado (por esa razón se utiliza un telescopio más pequeño para encontrar el objeto de interés). Diane me dijo que viera a través del telescopio “y esa es la luna”, lo que vi me dejo perplejo. Nunca había visto la luna a través de un telescopio y mucho menos un telescopio de este tamaño, la magnificación del telescopio es tan grande que solo un cuarto de la luna estaba en el campo visual. Pude ver los cráteres en la luna con tanta claridad cómo puedo ver los montes que nos rodean, sentí que estaba parado en la luna esta es otra experiencia que nunca voy a olvidar.

Apunte el telescopio a el Mar de las Nubes en la luna y empecé el difícil proceso de alineación. Esto tomo casi dos horas ya que la luna se mueve relativamente rápido en el campo visual así que solo tenía unos treinta segundos para alinear los telescopios antes que saliera del campo de visión del telescopio principal. Luego de mantener una posición muy incómoda casi en el suelo debido a la posición del telescopio logre alinearlos y eso dio inicio a la temporada de studio en el observatorio. Luego de ver a la luna Diane apunto el telescopio a Júpiter, pude ver sus cuatro lunas galileas y los colores que caracterizan al planeta. Por último Diane me mostro la galaxia de

Andrómeda, la cual es la más cercana a nosotros a 2.3 millones de años luz. El ver por este telescopio de ha hecho darme cuenta que lo que regularmente percibimos como un espacio vacío está lleno de estrellas y galaxias distantes.

Cada día estoy más feliz de estar aquí, este es un grupo de gente excepcional y poder compartir nuestras experiencias de vida, opinions y conocimiento es una oportunidad de aprendizaje única y tengo toda la intención de sacarle el mayor provecho. Esperamos que maniana venga con un mejor clima que nos permita hacer nuestro próximo EVA. Según nuestro comandante, John Reynolds, el sitio que vamos a visitar va a dejarnos boquiabiertos. Cada día es más interesante en este lugar.
MDRS, 19 de diciembre.
 


Comments

Ana Campollo
12/26/2012 12:37

Wuau! Erick, muchas felicitaciones! Que orgullo! No solo para Guatemala, sino sobre todo para tu familia que estamos pendientes de ti. Me alegra muchísimo que estés viviendo esta experiencia. Te deseo muchos éxitos. Un gran abrazo. De tu tía que está muy muy orgullosa de ti.

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09/01/2013 15:10

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