Por: Erick Tijerino

Luego de unos días en la estación nos hemos aclimatado a la vida en la estación, como los días anteriores seguimos la rutina diaria de comer el desayuno y discutir el trabajo del día. Hoy fue mi turno de preparar el desayuno y cocine panqueques por primera vez en mi vida. Tenía mis dudas sobre tratar de cocinar algo que nunca había cocinado para cinco personas, afortunadamente y a mi asombro salieron muy bien (creo que porque lo único que tuve que hacer fue agregar agua y ponerlos en el satén).

Fui elegido nuevamente como navegante para el único EVA del día, el objetivo de nuestra excursión fue localizar un punto identificado durante el primer EVA de la misión. Este sitio es de interés científico por la presencia de lo que nuestra geóloga April cree que son fósiles.
El sitio de interés no fue marcado con GPS en el primer EVA y tuvimos que depender de las referencias visuales que April y Derek recordaban. Es de tomar en cuenta se llego al sitio por primera vez en la mañana y el EVA de hoy se realizo en la tarde, esto es importante ya que el ángulo de las sombras tiene una gran influencia en la percepción de nuestros alrededores en este entorno. La navegación fue un reto ya que no pudimos encontrar el punto de asenso que el primer EVA tomo el día anterior. Me ofrecí a subir por una parte de la colina con una pendiente muy inclinada para tener un mejor punto de vista y seleccionar un buen punto de asenso. Al llegar a la mitad de la pendiente pude ver un área con asensos escalonados, le indique a mis compañeros el punto de asenso por la radio y  continúe ascendiendo para encontrar al grupo en la meseta donde buscaríamos el sitio.
Luego de reunirnos nos dirigimos hacia este, muy atentos a las referencias visuales que Derek tomó
en el EVA anterior. Debo admitir que es difícil mantener la concentración cuando es tan fácil distraerse con la belleza del entorno. Pasamos por la parte sur de la estación y John, quien se quedo en el hábitat con Diane, se comunico en la radio “EVA-3 tengo contacto visual, se les ve muy bien prosigan con la misión”. Es algo muy emocionante ver a un grupo de personas caminando al tope de una colina en esta desolación, especialmente si están usando trajes espaciales. Esta expedición fue enteramente de fines científicos, cada uno de nosotros iba cargado con equipo para tomar muestras geológicas y estábamos preparados para llevar una gran cantidad de muestras de vuelta a la estación.

Luego de caminar por más de dos kilómetros se escucha la voz de April en la radio “ese grupo de piedras… lo encontramos!”, por el tono de su voz sabíamos que nos esperaba algo muy interesante en ese lugar. Encontramos el primer sujeto de interés a escasos dos metros de la referencia dejada por April el día anterior. Es lo que April indico como un “impacto”, este impacto consiste en una piedra de distinta incrustada en otra piedra de distinta composición. Se pueden apreciar marcas radiales que rodean a la roca incrustada, formadas durante la liberación de energía del impacto que unió a estas dos rocas. Tomamos fotografías y dimos unos cuantos pasos a lo que hemos identificado preliminarmente como un fósil. Este fósil tiene la forma de una rama, estas protuberancias en la roca no son típicas de un proceso de erosión y la dureza de la roca sugiere que es un fósil.
Seguimos explorando el sitio y descubrimos que una gran área estaba cubierta por estos fósiles. Muchos de estos fósiles tienen la forma de ramas y otros la forma de anemonas y formaciones tubulares que protruyen de la roca. Ver esto me recordó a los arrecifes de coral en el Caribe, la presencia de un valle totalmente cubierto de conchas petrificadas soporta nuestra teoría que este sitio fue alguna vez un arrecife de coral lleno de vida. Pasamos una hora y media en el sitio tomando fotografías, recolectando muestras y tomando mediciones.

Decidimos que quisiéramos regresar a cuadricular y mapear el área, hemos envidado un reporte al equipo de científicos en tierra y estamos a la espera de sus instrucciones. Luego nos dirigimos hacia “El campo de las Ostras”, esta porción del valle está recubierta de conchas petrificadas. El caminar en este

lugar me recordó a cuando mi mamá me llevaba a la playa a recoger conchas. Tome unas cuantas para que pasen a formar parte de la colección de mi mamá, va a tener un buen tema de conversación cuando las visitas le pregunten sobre sus adornos de hace millones de años.

El clima fue amenazante durante nuestra excursión, Derek y yo estuvimos muy atentos a buscar rutas de emergencia en caso el clima nos obligara a hacer un retorno abrupto a la estación. El viento aumento de velocidad rápidamente, tanto que nos dificulto la recolección de muestras. Afortunadamente el clima se mantuvo estable y no fue necesario interrumpir el trabajo científico que estábamos llevando a cabo. Luego de tres horas de haber salido del hábitat fue tiempo de ir de vuelta a casa, cargamos todas las muestras y tomamos la ruta que usamos para llegar al sitio. Hicimos contacto visual con el hábitat a trescientos metros  “bienvenidos de vuelta a casa EVA-3, han llego justo a tiempo para comer las sobras del almuerzo”. Entramos a la escotilla principal luego de tres horas y cincuenta y cinco minutos de expedición, cinco minutos menos del tiempo permitido por el equipo.
John y Diane ayudaron a quitarnos los trajes y notaron una rasgadura en mi traje sobre el hombro. Esto de seguro sucedió cuando me tire al suelo para tomar una fotografía de uno de los impactos que observamos. Siguiendo las reglas de nuestra simulación fue considerado como muerto. En una misión real en Marte una rasgadura en el traje conlleva a una despresurización catastrófica. El cometer este tipo de errores es uno de los objetivos del trabajo que llevamos a cabo en esta estación. El objeto de este ejercicio es el llevar a cabo estudios científicos utilizando el equipo necesario para sostener la vida de los científicos, esto incluye el evitar daños a la barrera que separa de una muerte segura.
El resto de la tarde fue muy relajada, Diane y Norma de dieron una pequeña lección de yoga la cual ayudo a que se desapareciera el dolor de casi cuatro horas de caminata y escalada en el desierto. Comimos la cena, la cual fue sobras de las comidas que hemos preparado en días anteriores.
El espacio es limitado y no podemos almacenar mucha comida en el refrigerador. Luego de la cena hicimos la sobre mesa hablando de temas de interés y de las actividades del día siguiente. Escuchamos lluvia y fuertes vientos desde el interior del hábitat, nos salvamos de ese clima durante nuestro EVA. Escribimos nuestros reportes y me dedique a las actividades cotidianas de la operación de la estación como manejar y transferir agua desde nuestros distintos tanques de agua.

Más tarde trabajando en el laboratorio me llamo la atención algo en la ventanilla de la escotilla de ingeniería. Me acerque a la compuerta y a mi asombro vi nieve en el borde inferior de la ventanilla. Lo poco que es iluminado por las luces del hábitat estaba cubierto de nieve. Hice una inspección del exterior del hábitat y descubrí que está totalmente cubierto de hielo. Estas bajas temperaturas ponen una gran carga sobre nuestro sistema de calefacción, control instruyó que fijásemos los termostatos del invernadero a la menor temperature posible. Sali con Nora al invernadero en total oscuridad, nuestra linterna apenas alumbraba donde íbamos caminando. Llegamos a la compuerta del invernadero y el exterior con la manija congelada me recordó a una película de suspenso. El interior del invernadero se veía peor, la única iluminación proviene de una de las luces rojas de navegación del hábitat. Esto me hizo pensar que nosotros seriamos los primeros de nuestra misión en ser atacados por extraterrestres, es tan interesante como vuela la imaginación. Nos adentramos en el invernadero en búsqueda de los termostatos, cuando de repente un estruendo “que fue eso?” grito Nora, los fuertes vientos habían cerrado la puerta del invernadero de golpe. Entre la penumbra finalmente encontramos los termostatos “Erick, salgamos de aquí!”.

Salimos del invernadero, cerramos la compuerta  y regresamos a la iluminación del hábitat. Esta experiencia fue algo más parecido a lo que vemos en las películas de ciencia ficción lo cual me pareció muy entretenido, Nora no comparte esa opinión. Si algo puedo decir es que no hay ningún momento aburrido en este lugar.

MDRS, 18 de diciembre.
 


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